REDONDO RODELAS, JAVIER / FERNANDEZ PEYCHAUX, MARI
Lo clásico es lo que no se puede hacer mejor. Las democracias deposguerra se rearmaron sobre estos pilares: la aceptación de laeconomía de mercado, la división de poderes, el reconocimiento delpluralismo y alternancia políticas, un amplio régimen de libertades,el ensanchamiento del Estado social y la cooperación entre sociedadesabiertas para preservar la paz. Tras la caída del Muro de Berlín, este consenso fue cuestionado. Bajo el pretexto de la crisis de larepresentación, corrientes posmarxistas exigieron "más democracia".Posteriormente, la crisis de deuda de 2008 permitió el repunte demovimientos antipolíticos, soberanistas y antielitistas. La (primera)victoria de Trump en Estados Unidos permitió el despliegue de unamplio abanico de títulos sobre el declive de las democracias y elauge de los populismos.La democracia después del populismo no expone las razones que explican la crecida populista. Desde la Filosofía, plantea una defensa de lapolítica y democracia en su sentido clásico y contemporáneo: Ley,representación, participación y verdad. Los populismos ya hanpenetrado y contaminado las instituciones dem